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Abstract:
Spanish translation of Hidden Words.
Written in Spanish.

Palabras Ocultas, Las

by Bahá'u'lláh

original written in Arabic and Persian.

PRIMERA PARTE: DEL ÁRABE


ÉL ES LA GLORIA DE LAS GLORIAS


Esto es lo que ha descendido del reino de gloria, proferido por la lengua de la fuerza y el poder y revelado a los Profetas de antaño. Hemos tomado su esencia íntima y la hemos ataviado con la vestidura de la brevedad como muestra de favor a los justos, para que sean fieles al Convenio de Dios, cumplan durante su vida Su compromiso y obtengan en el reino del espíritu la joya de la virtud divina.

¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Mi primer consejo es éste: Posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que tuya sea una soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Ante mi vista lo más amado de todas las cosas es la Justicia, no te apartes de ella si me deseas, no la descuides para que confíe en ti. Con su ayuda verás por tus propios ojos y no por los ojos de otros, conocerás con tu propio conocimiento y no mediante el conocimiento de tu prójimo. Pondera en tu corazón cómo te corresponde ser. En verdad, la justicia es mi don para ti y el signo de mi amorosa bondad. Tenla, pues, ante tus ojos.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Velado en mi ser inmemorial y en la antigua eternidad de mi esencia, conocía mi amor a ti; por tanto te creé, grabé en ti mi imagen y te revelé mi belleza.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Amé tu creación, por eso te creé. Por tanto, ámame para que mencione tu nombre y llene tu alma con el espíritu de vida.


¡OH HIJO DEL SER!
Ámame, para que Yo te ame. Si tú no me amas mi amor jamás llegará a ti. Sábelo, oh siervo.


¡OH HIJO DEL SER!
Tu Paraíso es Mi amor; tu morada celestial, la reunión conmigo. Entra, no tardes. Esto es lo que ha sido destinado para ti en nuestro reino de lo alto y nuestro exaltado dominio.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si me amas, aléjate de ti mismo, si buscas mi complacencia no consideres la tuya, para que mueras en mí y Yo viva eternamente en ti.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No habrá paz para ti mientras no renuncies a ti mismo y te vuelvas hacia mí, pues te incumbe gloriarte en mi nombre y no en el tuyo, poner tu confianza en mí y no en ti mismo, ya que deseo ser amado solo y por sobre todo cuanto existe.


¡OH HIJO DEL SER!
Mi amor es mi fortaleza, entra en ella para que estés a salvo y seguro, quien se aparte sin duda se extraviará y perecerá.


¡OH HIJO DE LA EXPRESIÓN!
Tú eres mi fortaleza, entra en ella para que estés a salvo. Mi amor está en ti, conócelo para que me encuentres junto a ti.


¡OH HIJO DEL SER!
Tú eres mi lámpara y mi luz está en ti. Obtén de ella tu resplandor y no busques a nadie sino a mí. Pues te he creado rico y he derramado generosamente Mi favor sobre ti.


¡OH HIJO DEL SER!
Con las manos del poder te hice y con los dedos de la fuerza te creé y dentro de ti puse la esencia de mi luz. Conténtate con ella y no busques nada más, pues mi obra es perfecta y mi mandamiento obligatorio. No lo objetes ni lo pongas en duda.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Te creé rico, ¿por qué te empobreces? Te hice noble, ¿por qué te degradas? De la esencia del conocimiento te di la vida, ¿por qué buscas esclarecimiento en alguien fuera de Mí? De la arcilla del amor te modelé, ¿cómo puedes ocuparte de otro? Vuelve tu vista hacia ti mismo para que me encuentres dentro de ti, fuerte, poderoso e independiente de todo.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Tú eres mi dominio y mi dominio no perece, ¿por qué temes perecer? Tú eres mi luz y mi luz no se extinguirá jamás, ¿por qué temes la extinción? Tú eres mi gloria y mi gloria no se disipa, tú eres mi manto y mi manto no se gastará nunca. Manténte entonces firme en tu amor hacia mí para que me encuentres en el reino de gloria.


¡OH HIJO DE LA EXPRESIÓN!
Vuelve tu rostro hacia el mío y renuncia a todo salvo a mí, pues mi soberanía perdura y mi dominio no perece. Si buscases a otro y no a mí, es más, si exploraras eternamente el universo tu búsqueda sería vana.


¡OH HIJO DE LA LUZ!
Olvídate de todo menos de mí y entra en comunión con mi espíritu. Esto pertenece a la esencia de mi mandamiento, por tanto vuélvete a él.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Conténtate conmigo y no busques a otro que te ayude. Porque nadie sino Yo podrá nunca bastarte.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No me pidas lo que no deseamos para ti, conténtate pues con lo que hemos ordenado por tu bien, porque esto es lo que te beneficia si con ello te contentas.


¡OH HIJO DE LA MARAVILLOSA VISIÓN!
Te he inspirado un soplo de mi propio Espíritu para que seas mi amante. ¿Por qué me has abandonado al buscar a otro amado y no a mí?


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Mi demanda hacia ti es grande, no puede olvidarse. Mi gracia para contigo es abundante, no puede velarse. Mi amor ha fijado en ti su hogar, no puede ocultarse. Mi luz te es manifiesta, no puede ser oscurecida.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
En el árbol de refulgente gloria he dispuesto para ti los frutos más escogidos, ¿por qué te has apartado contentándote con lo que es menos bueno? Vuelve entonces a lo que es mejor para ti en el reino de lo alto.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Te he creado noble, sin embargo tú te has degradado. Elévate pues, a la altura de aquello para lo que fuiste creado.


¡OH HIJO DEL ALTÍSIMO!
Te llamo a lo eterno, mas tú buscas lo que perece. ¿Qué te ha hecho apartarte de nuestro deseo y seguir el tuyo?


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No rebases tus límites ni reclames lo que no te corresponde. Póstrate ante la faz de tu Dios, el Señor de la fuerza y del poder.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
No te vanaglories por encima del pobre, pues a él guío por su camino y a ti te veo en tu grave condición y te confundo para siempre.


¡OH HIJO DEL SER!
¿Cómo has podido olvidar tus propias faltas y te has ocupado de las faltas de los demás? Quien así obra es detestado por mí.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No murmures los pecados de otros mientras seas tú mismo un pecador. Si desobedecieres este mandamiento serás detestado y de esto Yo doy testimonio.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Sabe en verdad que aquel que ordena a los hombres ser justos y él mismo comete iniquidad no proviene de mí aunque lleve mi nombre.

¡OH HIJO DEL SER!
No atribuyas a ningún alma lo que no quisieras que se atribuyese a ti, ni digas aquello que no haces. Este es mi mandamiento para ti, cúmplelo.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No niegues a mi siervo lo que te pidiere pues su rostro es mi rostro, avergüénzate luego ante mí.


¡OH HIJO DEL SER!
Pídete cuentas a ti mismo cada día antes de que seas llamado a rendirlas, pues la muerte te llegará sin aviso y habrás de responder por tus hechos.


¡OH HIJO DEL ALTÍSIMO!
He hecho de la muerte una mensajera de alegría para ti. ¿Por qué te afliges? He hecho que la luz resplandezca sobre ti. ¿Por qué te ocultas de ella?


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Con las felices nuevas de la luz te saludo, ¡regocíjate! Te llamo a la corte de santidad, habita allí para que vivas en paz eternamente.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
El espíritu de santidad lleva para ti las felices nuevas de la reunión, ¿por qué te afliges? El espíritu del poder te confirma en su causa, ¿por qué te ocultas? La luz de su semblante te guía; ¿cómo puedes extraviarte?


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No te aflijas a menos que estés lejos de Nosotros. No te regocijes a menos que te acerques y vuelvas a Nosotros.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Regocíjate con la alegría de tu corazón para que seas digno de encontrarme y de reflejar mi belleza.      

¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No te despojes de mi hermoso manto ni pierdas el derecho a tu parte de mi fuente maravillosa, no sea que tengas que sufrir sed para siempre.


¡OH HIJO DEL SER!
Guarda mis decretos por amor a mí y niégate aquello que deseas, si buscas mi agrado.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
No descuides mis mandamientos si amas mi belleza, no olvides mis consejos si quieres alcanzar mi complacencia.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Aunque atravesaras veloz la inmensidad del espacio y recorrieses la extensión del cielo, no encontrarías tranquilidad sino en la sumisión a nuestro mandamiento y la humildad ante nuestra faz.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Enaltece mi causa para que te revele los misterios de mi grandeza y brille sobre ti con la luz de la eternidad.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Humíllate ante mí para que Yo bondadosamente te visite. Esfuérzate por el triunfo de la causa a fin de que estando aún en la tierra obtengas la victoria.


¡OH HIJO DEL SER!
Haz mención de mí en mi tierra para que en mi cielo Yo te recuerde, así encontrarán solaz mis ojos y los tuyos.


¡OH HIJO DEL TRONO!
Tu oído es mi oído, oye con él. Tu vista es mi vista, mira con ella. Para que en lo más íntimo de tu alma atestigües mi exaltada santidad y Yo dentro de mi ser dé testimonio de una exaltada posición para ti.


¡OH HIJO DEL SER!
Busca en mi sendero la muerte de un mártir contento con mi voluntad, agradecido con lo que ordeno para que reposes conmigo bajo el dosel de majestad tras el tabernáculo de gloria.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Medita y reflexiona: ¿Es tu deseo morir en tu lecho o derramar tu sangre en el polvo como mártir en mi sendero y así llegar a ser la manifestación de mi mandamiento, el revelador de mi luz en el más alto paraíso? Juzga como es debido, ¡oh siervo!


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
¡Por mi belleza! Teñir tus cabellos con tu sangre es ante mi vista más grande que la creación del universo y la luz de ambos mundos. Esfuérzate por alcanzarlo, ¡oh siervo!


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Para todo hay un signo. El signo del amor es la fortaleza ante mi decreto y la paciencia ante mis pruebas.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
El verdadero amante ansía la tribulación como el rebelde anhela el perdón y el pecador, la misericordia.

¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si no te sobreviniese la adversidad en mi sendero, ¿cómo podrías seguir los caminos de quienes están contentos con mi voluntad? Si no te afligieran las pruebas en tu anhelo por encontrarme, ¿cómo habrías de alcanzar la luz en tu amor a mi belleza?


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi calamidad es mi providencia, aparentemente es fuego y venganza pero por dentro es luz y misericordia. Corre hacia ella para que llegues a ser una luz eterna y un espíritu inmortal. Este es mi mandamiento para ti, obsérvalo.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Si te llegarae la prosperidad no te regocijes, si te sobreviniese la humillación no te acongojes, pues ambas pasarán y dejarán de ser.      


¡OH HIJO DEL SER!
Si te sorprende la pobreza no te entristezcas pues el Señor de la riqueza te visitará a tiempo. No temas la humillación, porque algún día descansará sobre ti la gloria.


¡OH HIJO DEL SER!
Si pones tu corazón en este eterno, imperecedero dominio, en esa vida antigua y sempiterna, abandona esta soberanía mortal y pasajera.


¡OH HIJO DEL SER!
No te ocupes de este mundo pues con fuego probamos el oro y con oro probamos a nuestros siervos.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Tú anhelas el oro y Yo deseo liberarte de él. Te consideras rico al poseerlo y Yo reconozco tu riqueza en que te santifiques de él. ¡Por Mi vida! Esto es mi conocimiento y aquello es tu fantasía, ¿cómo puede mi propósito estar de acuerdo con el tuyo?


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Gasta mi riqueza en mis pobres para que en el cielo participes de las reservas de esplendor inmarcesible y los tesoros de gloria imperecedera. ¡Pero, por mi vida! Ofrendar tu alma es más glorioso, ¡si vieras con mi ojo...!


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
El templo de la existencia es mi trono, purifícalo de todo para que me establezca y perdure en él.


¡OH HIJO DEL SER!
Tu corazón es mi morada, santifícalo para mi descenso. Tu espíritu es el lugar de mi revelación, purifícalo para mi manifestación.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Pon tu mano en mi corazón para que radiante y resplandeciente me eleve sobre ti.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Asciende a mi cielo para que logres el gozo de la reunión y bebas el vino incomparable del cáliz de gloria imperecedera.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Muchos días han pasado sobre ti mientras te ocupabas en tus fantasías y ociosas imaginaciones. ¿Hasta cuándo quieres dormir en tu lecho? Alza la cabeza por sobre de tu sueño, pues el Sol se ha elevado hasta su cenit y tal vez brille sobre ti con la luz de la belleza.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
La luz ha brillado sobre ti desde el horizonte del Monte sagrado, y el espíritu de la iluminación ha soplado en el Sinaí de tu corazón. Por tanto, líbrate de los velos de fantasías ociosas y entra en mi corte para que seas digno de la vida sempiterna y merezcas encontrarme. Así tal vez no te llegue la muerte ni el cansancio ni la aflicción.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi eternidad es mi creación; la he creado para ti. Haz de ella la vestidura de tu templo. Mi unidad es mi obra, la he forjado para ti, atavíate con ella para que seas por toda la eternidad la revelación de mi ser imperecedero.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Mi majestad es mi dádiva para ti y mi grandeza la muestra de mi misericordia para contigo. Lo que es propio de mí nadie lo comprenderá ni podrá referirlo. Verdaderamente lo he guardado en mis receptáculos ocultos y en los tesoros de mi mandamiento como señal de mi amorosa bondad para mis siervos y de misericordia hacia mi pueblo.


¡OH HIJOS DE LA DIVINA E INVISIBLE ESENCIA!
Se os impedirá amarme y las almas serán perturbadas cuando hagan mención de mí, pues las mentes no pueden comprenderme ni los corazones contenerme.


¡OH HIJO DE LA BELLEZA!
¡Por mi espíritu y mi favor! ¡Por mi misericordia y mi belleza! Todo lo que he revelado con la lengua del poder y he escrito para ti con la pluma de la fuerza, ha sido de conforme a tu capacidad y comprensión y no de acuerdo a mi posición y la melodía de mi voz.


¡OH HIJOS DE LOS HOMBRES!
¿Acaso no sabéis por qué os hemos creado a todos del mismo polvo? Para que ninguno se enaltezca a sí mismo por encima de otro. En todo momento ponderad en vuestro corazón cómo habéis sido creados. Puesto que os hemos creado a todos de una misma substancia os incumbe ser como una sola alma, caminar con los mismos pies, comer con la misma boca y habitar en la misma tierra para que mediante vuestros hechos y acciones se manifiesten los signos de la unicidad y la esencia del desprendimiento desde vuestro más íntimo ser. Este es mi consejo para vosotros, ¡oh concurso de la luz! Prestad atención a este consejo para que obtengáis el fruto de santidad del árbol de maravillosa gloria.


¡OH VOSOTROS HIJOS DEL ESPÍRITU!
Sois mi tesoro pues en vosotros he atesorado las perlas de mis misterios y las joyas de mi conocimiento. Protegedlas de los extraños entre mis siervos y de los impíos entre mi pueblo.


¡OH HIJO DE AQUEL QUE EXISTIÓ POR SU PROPIA ENTIDAD EN EL REINO DE SU SER!
Has de saber que he derramado sobre ti todas las fragancias de santidad, te he revelado plenamente mi palabra, he perfeccionado mi munificencia a través de ti y he deseado para ti lo que he deseado para mí mismo.
Conténtate entonces con mi voluntad y sé agradecido conmigo.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Escribe con la tinta de la luz, en la tabla de tu espíritu, todo lo que te hemos revelado. Si no está en tu poder hacerlo, entonces haz tu tinta de la esencia de tu corazón. Si no puedes hacerlo, entonces escribe con aquella tinta carmesí que ha sido derramada en mi sendero. Esto en verdad me es más grato que todo lo demás, para que su luz perdure por siempre.

SEGUNDA PARTE: DEL PERSA


EN EL NOMBRE DEL SEÑOR DE LA PROLACIÓN, EL PODEROSO.


¡OH VOSOTROS QUE TENÉIS ENTENDIMIENTO PARA CONOCEER Y OÍDOS PARA ESCUCHAR!
El primer llamado del Amado es éste: ¡Oh ruiseñor místico!, no habites sino en la rosaleda del espíritu. ¡Oh mensajero del Salomón del amor!, no busques refugio sino en el Sabá del bienamado. Y, ¡oh fénix inmortal!, no mores sino en el monte de la fidelidad. Allí está tu morada si con las alas de tu alma te remontas hacia el reino de lo infinito y tratas de llegar a tu objetivo.

¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
El pájaro busca su nido, el ruiseñor el encanto de la rosa, sin embargo esos pájaros, que son los corazones de los hombres, contentos con el polvo transitorio se han extraviado lejos de su nido eterno y volviendo sus ojos hacia el lodo de la negligencia se han despojado de la gloria de la presencia divina. ¡Ay! Qué extraño y lamentable que a cambio de un simple sorbo se hayan apartado de los inquietos mares del Altísimo permaneciendo lejos del horizonte más esplendoroso.


¡OH AMIGO!
En el jardín de tu corazón no plantes sino la rosa del amor, y no liberes al ruiseñor del apego y del deseo. Aférrate a la compañía de los justos y elude toda asociación con los impíos.


¡OH HIJO DE LA JUSTICIA!
¿Dónde puede ir un amante si no es a la tierra de su amada? ¿Y qué buscador encuentra descanso lejos del deseo de su corazón? Para el verdadero amante la reunión es vida y la separación es muerte. Su pecho está desprovisto de paciencia y su corazón no está en paz. Renunciaría a una miríada de vidas por apresurarse a la morada de su amada.


¡OH HIJO DEL POLVO!
En verdad te digo: De todos los hombres, el más negligente es aquel que disputa inútilmente y trata de sobresalir por encima de su hermano. Di: ¡Oh hermanos!, que las acciones y no las palabras sean vuestro adorno.


¡OH HIJO DE LA TIERRA!
Sabe, ciertamente que el corazón en que perdure el menor residuo de envidia nunca alcanzará mi dominio sempiterno ni aspirará los suaves y sagrados aromas que emanan de mi reino de santidad.


¡OH HIJO DEL AMOR!
Estás apenas a un paso de las gloriosas alturas celestiales y el divino árbol del amor. Da ese paso y con el siguiente avanza hacia el reino inmortal y entra en el pabellón de la eternidad. Presta oído entonces a lo que ha sido revelado por la pluma de gloria.


¡OH HIJO DE LA GLORIA!
Apresúrate en el sendero de la santidad y entra en el cielo de comunión conmigo. Purifica tu corazón con el depurador del espíritu y apresúrate hacia la corte del Altísimo.


¡OH SOMBRA FUGAZ!
Cruza más allá de las bajas etapas de la duda y elévate a las exaltadas alturas de la certeza. Abre el ojo de la verdad para que veas la Belleza y exclames: ¡Santificado sea el Señor, el más excelso de todos los creadores!


¡OH HIJO DEL DESEO!
Presta oído a esto: Nunca el ojo mortal reconocerá la Belleza sempiterna ni el corazón sin vida se complacerá con algo que no sea la flor marchita. Pues cada cosa busca su semejante y se deleita en la compañía de su clase.


¡OH HIJO DEL POLVO!
Ciega tus ojos para que veas mi belleza, cubre tus oídos para que escuches la dulce melodía de mi voz, vacíate de todo saber para que compartas mi conocimiento. Y santifícate de las riquezas para que obtengas una parte duradera del océano de mi eterna abundancia. Esto es, ciega tus ojos a todo cuanto no sea mi belleza, cubre tus oídos a todo cuanto no sea mi palabra y vacíate de todo saber salvo de mi conocimiento para que con visión clara, corazón puro, oído atento entres en la corte de mi santidad.


¡OH HOMBRE DE DOS VISIONES!
Cierra un ojo y abre el otro. Cierra uno al mundo y todo lo que hay en él, abre el otro a la sagrada belleza del Amado.


¡OH MIS HIJOS!
Temo que os hundáis nuevamente en las sombras de la perdición total privados de la melodía de la celestial paloma, y sin haber visto jamás la belleza de la rosa retornéis al agua y a la arcilla.


¡OH AMIGOS!
No abandonéis la belleza sempiterna a cambio de una belleza que ha de morir, ni depositéis vuestro afecto en este mundo mortal de polvo.


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Llegará el tiempo en que el ruiseñor de santidad ya no revelará los íntimos misterios y todos seréis privados de la melodía celestial y la voz que proviene de lo alto.


¡OH ESENCIA DE LA NEGLIGENCIA!
Miríadas de lenguas místicas se expresan en una voz, miríadas de misterios ocultos se revelan en una sola melodía, pero ¡ay! no existe oído que escuche, ni corazón que comprenda.


¡OH COMPAÑEROS!
Las puertas orientadas hacia el Irrestringido están abiertas de par en par y la habitación del amado es adornada con la sangre de los amantes, sin embargo todos salvo unos pocos siguen privados de esta ciudad celestial y aún entre ellos no se halla más que un puñado pequeño con el corazón puro y el espíritu santificado.


¡OH VOSOTROS MORADORES DEL SUPREMO PARAÍSO!
Proclamad a los hijos de la certeza que en los reinos de santidad, cerca del paraíso celestial, ha aparecido un nuevo jardín alrededor del cual circulan los habitantes del reino en lo alto y los moradores inmortales del exaltado paraíso. Esforzaos entonces por alcanzar aquel sitio para que de sus anémonas desentrañéis los misterios del amor y aprendáis el secreto de la divina y consumada sabiduría de sus eternos frutos. ¡Solazados sean los ojos de quienes entran y habitan allí!


¡OH MIS AMIGOS!
¿Habéis olvidado aquella verdadera y resplandeciente mañana, cuando en aquellas sagradas y benditas cercanías estabais todos reunidos en mi presencia a la sombra del árbol de la vida, que está plantado en el paraíso todo glorioso? Sobrecogidos escuchasteis cuando pronuncié estas tres santísimas palabras: ¡Oh amigos! No prefiráis vuestra voluntad a la mía, nunca deseéis lo que no he deseado para vosotros, no os acerquéis a mí con corazones sin vida manchados de deseos y anhelos mundanos. Si tan sólo santificarais vuestras almas, en este mismo momento recordaríais aquel lugar y aquellas cercanías y la verdad de mis palabras se haría evidente a todos vosotros.


En la octava de las muy santas líneas, en la quinta Tabla del Paraíso, Él dice:

¡OH VOSOTROS QUE COMO MUERTOS YACÉIS EN EL LECHO DE LA NEGLIGENCIA!
Han pasado edades y vuestras preciosas vidas casi han terminado, sin embargo ni un sólo hálito de pureza ha llegado de vosotros hasta nuestra corte de santidad. Aunque estáis sumergidos en el océano de la incredulidad, con vuestros labios profesáis la única y verdadera fe de Dios. Habéis amado a quien detesto y de mi enemigo habéis hecho un amigo. No obstante camináis sobre mi tierra complacidos y satisfechos de vosotros mismos, sin reparar en que mi tierra está cansada de vosotros y todo cuanto hay en ella os rehúye. Si abrierais vuestros ojos en verdad preferiríais una miríada de aflicciones a esta alegría y consideraríais la misma muerte mejor que la vida.


¡OH MÓVIL FORMA DE POLVO!
Deseo comunión contigo pero tú no quieres confiar en mí. La espada de tu rebelión ha derribado el árbol de tu esperanza. Estoy en todo momento cerca de ti pero tú estás siempre lejos de mí. He escogido gloria imperecedera para ti, sin embargo tú has elegido para ti mismo vergüenza sin límite. Mientras aún haya tiempo vuelve y no pierdas tu oportunidad.


¡OH HIJO DEL DESEO!
Los doctos y los sabios se han esforzado durante largos años y no han logrado llegar a la presencia del Todo Glorioso, han pasado sus vidas buscándole y sin embargo no han visto la belleza de su semblante. Tú, sin el menor esfuerzo, has llegato a tu meta y, sin buscar, has logrado el objeto de tu búsqueda. Pero a pesar de esto has seguido tan envuelto en el velo del yo, que tus ojos no han visto la belleza del Amado ni tus manos han tocado el borde de su manto. Mirad y asombraos, vosotros que tenéis ojos.


¡OH HABITANTES DE LA CIUDAD DEL AMOR!
Ráfagas mortales han acosado al cirio sempiterno, y la belleza del Joven celestial está velada en la oscuridad del polvo. El príncipe de los monarcas del amor ha sido agraviado por el pueblo de la tiranía, y la paloma de la santidad está presa en las garras de las lechuzas. Los moradores del pabellón de gloria y el concurso celestial lloran y se lamentan en tanto que vosotros descansáis en el dominio de la negligencia y os consideráis entre los verdaderos amigos. ¡Qué vanas son vuestras imaginaciones!


¡OH NECIOS QUE TENÉIS REPUTACIÓN DE SABIOS!
¿Por qué os disfrazáis de pastores cuando interiormente os habéis vuelto lobos al acecho de mi rebaño? Sois como la estrella que sale antes del alba, que aunque parece brillante y luminosa desvía a los viajeros de mi ciudad hacia los caminos de la perdición.


¡OH VOSOTROS QUE PARECÉIS PERFECTOS PERO POR DENTRO ESTÁIS CORROMPIDOS!
Sois como agua clara pero amarga, que aparentemente es pura y cristalina pero de la cual, al probarse, ni una gota es aceptada por el divino Catador. Ciertamente el rayo del sol cae igual sobre el polvo que sobre el espejo, sin embargo difieren al reflejarlo como la estrella difiere de la tierra, más aún, ¡inmensurable es la diferencia!


¡OH MI AMIGO DE PALABRA!
Medita un momento. ¿Has oído alguna vez que amigo y enemigo habiten en un corazón? Expulsa entonces al extraño para que el Amigo entre a su morada.


¡OH HIJO DEL POLVO!
Todo lo que hay en el cielo y en la tierra lo he dispuesto para ti, salvo el corazón humano que he destinado para habitación de mi belleza y gloria. Sin embargo diste mi hogar y morada a otro y no a mí, y cada vez que la manifestación de mi santidad buscaba su propia residencia, encontrando allí a un extraño y no hallando hogar, partía presurosa hacia el santuario del Amado. No obstante he guardado tu secreto y no he deseado tu vergüenza.


¡OH ESENCIA DEL DESEO!
Muchos amaneceres he venido a tu morada desde los reinos del Irrestringido y te he encontrado en el lecho de la comodidad ocupándote de otros, no de mí. De inmediato, como el rayo del espíritu, he vuelto a los reinos de celestial gloria sin decirlo a las huestes de santidad en mis retiros de lo alto.


¡OH HIJO DE LA MUNIFICENCIA!
De los desiertos de la nada y con la arcilla de mi mandamiento te hice aparecer y dispuse para tu educación cada átomo existente y la esencia de todo lo creado. Así, antes que nacieras del vientre de tu madre te destiné dos fuentes de fulgurante leche, ojos que cuidasen de ti, corazones que te amaran. Mediante mi amorosa bondad y a la sombra de mi misericordia te crié y te protegí por la esencia de mi gracia y mi favor. Y al hacer esto mi propósito era que pudieses alcanzar mi dominio sempiterno y llegaras a merecer mis invisibles dones. Sin embargo permaneciste descuidado y, cuando creciste, menospreciaste todas mis dádivas; te ocupaste en tus ociosas imaginaciones de tal modo, que te volviste completamente olvidadizo y apartándote de las puertas del Amigo habitaste en las cortes de mi enemigo.


¡OH ESCLAVO CAUTIVO DEL MUNDO!
Muchas madrugadas sopló sobre ti la brisa de mi amorosa bondad y te encontró profundamente dormido en el lecho de la negligencia. Lamentando entonces tu condición, regresó al lugar de donde venía.


¡OH HIJO DE LA TIERRA!
Si me deseas no busques a nadie más que a mí, si quieres contemplar mi belleza cierra tus ojos al mundo y a todo lo que hay en él, pues mi voluntad y la voluntad de otro que no sea Yo, al igual que el fuego y el agua, no pueden permanecer juntas en un corazón.


¡OH AMPARADO EXTRAÑO!
El cirio de tu corazón ha sido encendido por la mano de mi poder, no lo extingas con los vientos adversos del yo y la pasión. El que cura todos tus males es mi recuerdo, no lo olvides. Haz de mi amor tu tesoro y estímalo como a tu misma vista y tu propia vida.


¡OH MI HERMANO!
Escucha las dulces palabras de mi lengua de miel y bebe el torrente de santidad mística que vierten mis labios azucarados. Siembra las semillas de mi sabiduría divina en la tierra pura de tu corazón, riégalas con el agua de la certeza para que broten frescos y verdes los jacintos de mi conocimiento y sabiduría en la sagrada ciudad de tu corazón.


¡OH HABITANTES DE MI PARAÍSO!
Con manos de amorosa bondad he plantado el árbol nuevo de vuestro amor y vuestra amistad en el sagrado jardín del paraíso, lo he regado con las abundantes lluvias de mi tierno favor. Ahora que ha llegado el momento de dar su fruto esforzaos para que sea protegido y no lo consuma la llama del deseo y la pasión.


¡OH MIS AMIGOS!
Extinguid la lámpara del error y encended en vuestros corazones la antorcha sempiterna de la guía divina. Pues dentro de poco quienes prueban a la humanidad no aceptarán en la santa presencia del Adorado nada que no sea la más pura virtud y acciones de inmaculada santidad.


¡OH HIJO DEL POLVO!
Sabios son aquellos que no hablan a menos que tengan quien les escuche, como el copero que no ofrece su copa hasta que no encuentra un buscador y el amante que no exclama desde lo profundo de su corazón hasta que no contempla la belleza de su amada. Por tanto siembra las semillas de la sabiduría y conocimiento en la tierra pura del corazón y manténlas ocultas hasta que los jacintos de la sabiduría divina broten del corazón y no del lodo y la arcilla.


Está escrito y consta en la primera línea de la Tabla, y en el santuario del tabernáculo de Dios está oculto:

¡OH MI SIERVO!
No abandones un dominio sempiterno a cambio de aquello que perece, no deseches la soberanía celestial por un deseo mundano. Este es el río de vida eterna que ha fluido desde el manantial de la pluma del misericordioso. ¡Dichosos aquellos que beben de él!


¡OH HIJO DEL ESPÍRITU!
Rompe tu jaula y como el fénix del amor remóntate al firmamento de la santidad. Renuncia a ti mismo y, lleno del espíritu de misericordia, habita en el reino de la santidad divina.


¡OH VÁSTAGO DEL POLVO!
No te contentes con la tranquilidad de un día pasajero ni te prives del descanso sempiterno. No trueques el jardín de delicia eterna por el cúmulo de polvo de un mundo mortal. Desde tu prisión elévate hacia los gloriosos prados de lo alto y alza vuelo desde tu jaula mortal hacia el paraíso del Irrestringido.


¡OH MI SIERVO!
Rompe las cadenas de este mundo y libera tu alma de la prisión del yo. Aprovecha tu oportunidad pues no volverá a ti nunca más.


¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Si contemplaras la soberanía inmortal te esforzarías por abandonar este mundo efímero. Pero ocultarte una y revelarte el otro es un misterio que nadie sino los puros de corazón pueden comprender.


¡OH MI SIERVO!
Purifica tu corazón de la malevolencia y, libre de envidia, entra en la divina corte de santidad.


¡OH MIS AMIGOS!
Seguid el camino de la complacencia del Amigo y sabed que su agrado es el agrado de sus criaturas. Es decir, ningún hombre debe entrar a la casa de su amigo si no es con su beneplácito, ni tomar sus bienes ni preferir su propia voluntad a la de su amigo, tampoco debe buscar ventaja de ningún modo por encima de él. ¡Meditad, oh vosotros dotados de entendimiento!


¡OH COMPAÑERO DE MI TRONO!
No escuches la maldad, ni mires la maldad, no te rebajes ni suspires ni te lamentes. No digas nada malo para que eso mismo no llegue a tus oídos, no agrandes las faltas de los demás para que tus propias faltas no sean agrandadas, no desees la humillación de nadie, para que no sea expuesta tu propia humillación. Vive entonces los días de tu vida, que no son más que un momento efímero, con mente limpia, corazón sin mancha, pensamientos puros y carácter santificado, para que libre y contento te desprendas de este cuerpo mortal, te encamines hacia el paraíso místico y habites para siempre en el reino inmortal.


¡AY, AY, OH AMANTES DEL DESEO MUNDANO!
Con la velocidad del rayo habéis pasado ignorando al Amado y habéis dirigido vuestro corazón hacia las fantasías satánicas. Os ponéis de rodillas ante vuestra vana imaginación llamándola verdad. Volvéis los ojos hacia una espina nombrándola flor. No habéis exhalado un solo hálito de pureza, ni la brisa del desprendimiento ha soplado desde los prados de vuestro corazón. Habéis echado al viento los amorosos consejos del Bienamado y los habéis borrado completamente de la tabla de vuestro corazón, y como las bestias del campo vivís y os movéis en los pastizales del deseo y la pasión.


¡OH HERMANOS EN EL SENDERO!
¿Por qué habéis descuidado la mención del Amado permaneciendo lejos de su santa presencia? La esencia de la belleza está en el pabellón incomparable situado sobre el trono de gloria, mientras que vosotros os ocupáis en ociosas disputas. Los suaves aromas de la santidad se desprenden y corre la brisa de la munificencia, sin embargo todos estáis gravemente afligidos y privados de ellas. ¡Ay de vosotros y de quienes van por vuestro camino y siguen vuestros pasos!


¡OH HIJOS DEL DESEO!
Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.


En la tercera de las más sagradas líneas escritas y registradas por la pluma del invisible en la Tabla Rubí, se revela esto:

¡OH HERMANOS!
Sed indulgentes unos hacia otros y no pongáis vuestro afecto en las cosas del mundo. No os enorgullezcáis de vuestra gloria ni os avergoncéis de la humillación. ¡Por mi belleza! He creado todo del polvo y al polvo lo haré regresar.


¡OH HIJOS DEL POLVO!
Hablad a los ricos de los suspiros que profieren los pobres a la medianoche, no sea que la negligencia los lleve al camino de la destrucción y los prive del Árbol de la Riqueza. Dar y ser generoso son atributos míos, dichoso aquel que se adorna con mis virtudes.


¡OH QUINTAESENCIA DE LA PASIÓN!
Líbrate de toda codicia y trata de estar contento, pues el codicioso siempre ha sido despojado y el contento ha sido amado y elogiado.


¡OH HIJO DE MI SIERVA!
No te aflijas en la pobreza ni te confíes en la riqueza pues a la pobreza sigue la riqueza y tras la riqueza viene la pobreza. Pero ser pobre de todo menos de Dios es un maravilloso don, no desprecies su valor pues al final esto te hará rico en Dios y así conocerás el significado de la expresión "En verdad sois los pobres". Y las santas palabras "Dios es el Poseedor de todo" despuntarán como la verdadera mañana, gloriosas y resplandecientes en el horizonte del corazón del amante, y permanecerás seguro en el trono de la riqueza.


¡OH HIJOS DE LA NEGLIGENCIA Y LA PASIÓN!
Habéis permitido a mi enemigo entrar en mi casa y habéis echado afuera a mi amigo, ya que en vuestro corazón habéis guardado el amor a otro y no a mí. Prestad oído a las palabras del Amigo y volveos hacia su paraíso. Los amigos mundanos parecen amarse unos a otros buscando su propio provecho mientras que el verdadero Amigo os ha amado y os ama por vosotros mismos, de hecho ha sufrido innumerables aflicciones para poder guiaros. No seáis desleales con semejante Amigo, es más, apresuraos en ir hacia él. Este es el sol de la palabra de verdad y fidelidad que ha aparecido en el horizonte de la pluma del Señor de todos los nombres. Abrid los oídos para que escuchéis la palabra de Dios, Quien ayuda en el peligro, Quien existe por Sí mismo.


¡OH VOSOTROS QUE OS ENORGULLECÉIS CON LA RIQUEZA MORTAL!
Sabed en verdad que la riqueza es un poderoso obstáculo entre el buscador y su deseo, entre el amante y su amada. Los ricos, salvo unos pocos, de ningún modo llegarán a la corte de su presencia ni entrarán en la ciudad del contento y la resignación. Dichoso entonces aquel que siendo rico no es privado por su riqueza del reino sempiterno ni es por ella despojado del dominio imperecedero. ¡Por el Más Grande Nombre! ¡El esplendor de ese hombre rico iluminará a los habitantes del cielo como el sol alumbra a la gente de la tierra!


¡OH RICOS DE LA TIERRA!
Los pobres son mi depósito en medio de vosotros, cuidad mi depósito y no estéis empeñados solamente en vuestro propio bienestar.


¡OH HIJO DE LA PASIÓN!
Purifícate de la contaminación de la riqueza y, en perfecta paz, entra al reino de la pobreza para que bebas en la fuente del desprendimiento el vino de la vida inmortal.


¡OH MI HIJO!
La asociación con los impíos aumenta la tristeza, en tanto que la compañía de los justos limpia de herrumbre el corazón. Quien desee entrar en comunión con Dios que recurra a la compañía de los amados, quien anhele escuchar la palabra de Dios que preste oídos a las palabras de sus elegidos.


¡OH HIJO DEL POLVO!
¡Cuidado! No te juntes con el impío ni busques su compañía, pues tal compañía cambia la luz del corazón en fuego infernal.


¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Si deseas la gracia del Espíritu Santo hazte compañero de los justos, pues ellos han bebido de manos del Copero inmortal la copa de la vida eterna; y como la verdadera mañana vivifica e ilumina los corazones de los muertos.


¡OH NEGLIGENTES!
No penséis que los secretos de los corazones están ocultos, es más, sabed con certeza que en caracteres claros están grabados y abiertamente manifiestos en la santa Presenci.


¡OH AMIGOS!
Verdaderamente digo: Todo lo que habéis ocultado en vuestros corazones nos es claro y manifiesto como el día, que esté oculto se debe a nuestra gracia y favor y no a que los merezcáis.


¡OH HIJO DEL HOMBRE!
Una pequeña gota del insondable océano de mi misericordia he vertido sobre los pueblos del mundo, sin embargo no he encontrado a nadie que se vuelva hacia ella por cuanto todos se han apartado del vino celestial de la unidad prefiriendo las corrompidas heces de la impureza y, contentándose con la copa mortal, han rechazado el cáliz de la belleza inmortal. Vil es aquello con que sesatisfacen.


¡OH HIJO DEL POLVO!
No apartes tus ojos del incomparable vino del Amado inmortal ni los dirijas a heces mortales y corrompidas. Acepta de manos del Copero divino el cáliz de la vida inmortal, para que sea tuya toda sabiduría y escuches la voz mística que llama desde el reino de lo invisible. Exclama: ¡Oh vosotros que tenéis bajas miras! ¿Por qué habéis rechazado mi sagrado e inmortal vino a cambio de agua que se desvanece?


¡OH VOSOTROS, PUEBLOS DEL MUNDO!
Sabed en verdad que una calamidad imprevista os persigue y un doloroso castigo os espera. No penséis que las acciones que habéis cometido han sido borradas de mi vista. ¡Por mi belleza! Todas vuestras acciones las ha grabado mi pluma con caracteres claros sobre tablas de crisolita.


¡OH OPRESORES DE LA TIERRA!
Apartad vuestras manos de la tiranía pues me he comprometido a no perdonar a nadie su injusticia. Este es mi convenio, que he decretado irrevocablemente en la tabla guardada firmándolo con mi sello.


¡OH REBELDES!
Mi indulgencia os ha envalentonado y mi paciencia os ha vuelto negligentes, de tal modo que habéis dado riendas al fogoso corcel de la pasión por peligrosos caminos que llevan a la destrucción. ¿Habéis creído que soy descuidado y que estaba ajeno?


¡OH EMIGRANTES!
He destinado la lengua para mi mención, no la manchéis con maledicencia. Si os venciera el fuego del yo recordad vuestras propias faltas y no las de mis criaturas por cuanto cada uno de vosotros se conoce a sí mismo mejor que a los demás.


¡OH HIJOS DE LA FANTASÍA!
Sabed en verdad que cuando aparezca la resplandeciente mañana en el horizonte de santidad eterna, los secretos y hechos satánicos cometidos en la oscuridad de la noche serán puestos al descubierto y se manifestarán ante los pueblos del mundo.


¡OH MALEZA QUE BROTAS DEL POLVO!
¿Por qué con tus sucias manos tuyas no tocas primero tu propia vestimenta, por qué con el corazón manchado por el deseo y la pasión tratas de buscar comunión conmigo y entrar en mi sagrado reino? ¡Lejos, qué lejos estáis de aquello que deseáis!


¡OH HIJOS DE ADÁN!
Palabras santas y las acciones puras y buenas ascienden al cielo de gloria divina. Esforzaos para que vuestras acciones sean purificadas del polvo del yo y la hipocresía y encuentren favor en la corte de gloria, pues dentro de poco quienes prubas a la humanidad ante la sagrada presencia del Adorado no aceptarán nada sino absoluta virtud y acciones de inmaculada pureza. Este es el sol de sabiduría y misterio divino que ha resplandecido sobre el horizonte de la voluntad divina. Benditos aquellos que se vuelven hacia él.


¡OH HIJO DE LO MUNDANO!
Grato es el reino del ser si llegaras a él, glorioso es el dominio de la eternidad si fueses más allá del mundo de la mortalidad, dulce es el sagrado éxtasis si bebieras del cáliz místico de manos del Joven celestial. Si alcanzaras esta posición te librarías de la destrucción y de la muerte, del afán y del pecado.


¡OH MIS AMIGOS!
Recordad aquel convenio que celebrasteis conmigo sobre el Monte Párán, situado en los sagrados recintos de Zamán. Tuve como testigos al concurso de lo alto y a los moradores de la ciudad de la eternidad, sin embargo ahora no encuentro a nadie fiel al convenio. Sin duda el orgullo y la rebeldía lo han borrado de los corazones de modo tal que no quede ningún rastro de él. No obstante, sabiendo esto he esperado sin revelarlo.


¡OH MI SIERVO!
Eres como una espada de fino temple oculta en la oscuridad de la vaina y cuyo valor es desconocido para el artífice. Por tanto sal de la vaina del yo y del deseo para que tu valor se haga manifiesto y resplandeciente ante todo el mundo.


¡OH MI AMIGO!
Eres el sol de los cielos de mi santidad, no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavío de la vida.


¡OH HIJOS DE LA VANAGLORIA!
A cambio de una soberanía efímera habéis abandonado mi dominio imperecedero y os habéis adornado con las alegres vestimentas del mundo haciendo alarde de ello. ¡Por mi belleza! A todos reuniré bajo el manto de un solo color que es el polvo, y borraré todos esos colores diferentes; salvo a quienes elijan el mío, que purifica de todo color.


¡OH HIJOS DE LA NEGLIGENCIA!
No pongáis vuestro afecto en la soberanía mortal y no os regocijéis con ella. Sois como el pájaro incauto que con plena confianza canta sobre la rama hasta que de repente la muerte cazadora lo derriba al polvo; la melodía, la forma y el color desaparecen sin dejar rastro. Por tanto tened cuidado, ¡oh esclavos del deseo!


¡OH HIJO DE MI SIERVA!
La guía siempre la han dado las palabras pero ahora la dan las acciones. Todos deben manifestar acciones que sean puras y santas pues las palabras son propiedad de todos por igual, en tanto que acciones como éstas pertenecen sólo a nuestros amados. Esforzaos con alma y corazón para distinguiros mediante vuestras acciones. Así os aconsejamos en esta santa y resplandeciente tabla.


¡OH HIJO DE LA JUSTICIA!
Durante la noche, la belleza del Ser inmortal se dirigió desde la cima esmeralda de la fidelidad hacia el Sadratu'l-Muntahá, y lloró con tal llanto que el concurso de lo alto y los moradores de los reinos celestiales gimieron al oír su lamento. Entonces se oyó la pregunta, ¿por qué los lamentos y el llanto? Él respondió: Como se me ordenara, esperé atento en la montaña de la lealtad mas no respiré la fragancia de fidelidad de quienes habitan la tierra. Luego, llamado a regresar, miré y he aquí que ciertas palomas de santidad eran atormentadas por las garras de los perros de la tierra. Entonces la doncella del cielo apareció rápidamente desde su mística mansión, desprovista de velos y resplandeciente, y preguntó por sus nombres y todos fueron dados salvo uno. Y al insistir fue pronunciada su primera letra, entonces los moradores de los aposentos celestiales salieron precipitadamente de sus moradas de gloria. Y mientras se pronunciaba la segunda letra cayeron sobre el polvo todos y cada uno de ellos. En ese momento se oyó una voz proveniente del más íntimo santuario: "Hasta aquí, no más allá". En verdad, nosotros damos testimonio de lo que han hecho y de lo que hacen ahora.


¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Bebe de la lengua del misericordioso el torrente del misterio divino y contempla en el amanecer de la prolación divina el esplendor manifiesto del sol de sabiduría. Siembra las semillas de mi divina sabiduría en la tierra pura del corazón y riégalas con el agua de la certeza, para que los jacintos de conocimiento y sabiduría broten frescos y lozanos en la sagrada ciudad del corazón.


¡OH HIJO DEL DESEO!
¿Hasta cuándo volarás por los reinos del deseo? Te he dado alas para que te remontes hacia los reinos de mística santidad, no hacia las regiones de la fantasía satánica. También te he dado un peine para que arregles mis negros cabellos, no para que laceres mi garganta.


¡OH MIS SIERVOS!
Sois los árboles de mi jardín, debéis dar frutos excelentes y maravillosos para que vosotros mismos y otros obtengan provecho de ellos. Así incumbe a todos ocuparse en oficios y profesiones pues en esto yace el secreto de la riqueza, ¡oh vosotros dotados de entendimiento! Porque los resultados dependen de los medios, la gracia de Dios será totalmente suficiente para vosotros. Los árboles que no dan fruto han sido y siempre serán para el fuego.


¡OH MI SIERVO!
Los más viles entre los hombres son aquellos que no dan frutos sobre la tierra. Tales hombres son en verdad considerados entre los muertos, es más, ante la vista de Dios los muertos son mejores que esas almas ociosas y despreciables.


¡OH MI SIERVO!
Los mejores entre los hombres son aquellos que se ganan el sustento con su oficio y lo gastan en sí mismos y en sus familias por amor a Dios, el Señor de todos los mundos.




La mística y maravillosa Novia que estaba oculta bajo el velo de la prolación, ahora, por la gracia de Dios y su divino favor, se ha hecho manifiesta como la resplandeciente luz que vierte la belleza del Amado. ¡Oh amigos!, atestiguo que el favor es completo, el argumento se ha cumplido, la prueba es manifiesta, y la evidencia se ha establecido. Ahora que se vea lo que revelarán vuestros esfuerzos en el sendero del desprendimiento. Así el favor divino ha sido plenamente otorgado a vosotros y a quienes están el cielo y en la tierra. Toda alabanza sea para Dios, Señor de los Mundos.



GLOSARIO


Concurso de lo Alto: 'Concurso Celestial'. Las 'huestes del Concurso Supremo del cielo'. La asamblea de los Profetas y las almas santas en el mundo venidero o reino espiritual.

Ensayadores: Del Persa: Sarráfín. El que tiene por oficio ensayar los metales preciosos.

Fénix: Ave legendaria que vive sola y por su propia voluntad es consumida por las llamas, para surgir nuevamente de entre sus cenizas.

Más Gran Nombre: En el Islám existe la tradición de que de entre los diversos nombres de Dios, uno es el más grande. Sin embargo, la identidad de este Nombre Más Grande está oculta. Los bahá'ís creemos que el Nombre Más Grande de Dios es Bahá, el cual significa gloria, esplendor o luz. Bahá, o cualquiera de sus derivados tales como Abhá, además de ciertas frases como Alláh'u'-Abhá, Yá Bahá'u'lláh o Yá Baha'u'l-Abhá, todos se refieren al Nombre más Grande. Yá Bahá'u'l-Abhá es una invocación que también puede traducirse como: 'Oh Gloria de las Glorias' o 'Oh Gloria del Todo Glorioso'.

Paraíso: Jardín Celestial; estado de bienaventuranza. La Manifestación es "El Ruiseñor del Paraíso"; Su Revelación, "el susurro de las hojas del Paraíso"; "El amor de Dios" es en sí mismo el Paraíso.

Párán: Cadena de montañas situadas al norte del Sinaí y al sur de Seir; todas ellas consagradas como lugares de revelación. Temán queda al noroeste de Edom, no lejos de Párán. Véase Hab. 3:3. Moisés usa "Párán" refiriéndose en especial a Mu¥ammad y "Seir" refiriéndose a Jesucristo. "Dijo: 'El Señor vino de Sinaí y de Seir salió a ellos; resplandeció desde la montaña de Párán y vino con diez mil santos; con ley de fuego en Su diestra para ellos'." (Deut. 33:2.) Aquí predice Moisés la venida de tres de revelaciones y tres profetas después de él, siendo el último de ellos Bahá'u'lláh. Ismael (Gén. 21:21) estableció los pueblos árabes en Párán.

Quintaesencia: Supuesta quinta esencia, la del cielo, además de los cuatro elementos de la tierra; por lo tanto, última o más alta esencia de algo.

Sabá: Ciudad de la Arabia meridional; citada en Génesis 10:28; I Reyes 10; II Crónicas 9. Simbólicamente significa morada, hogar.

Sadratu'l-Muntahá: Nombre de un árbol que los árabes plantaban antiguamente al final de un camino, para que sirviera de guía. Como símbolo denota a la Manifestación de Dios en Su Día. En los Escritos Bahá'ís, un símbolo de la Manifestación de Dios, el 'Árbol más allá del cual ni los hombres ni los ángeles pueden pasar'; específicamente, Bahá'u'lláh. Algunas veces es denominado el Divino o Sagrado Árbol del Loto. 'Árboles de Loto Gemelos': el Báb y Bahá'u'lláh.                                                                                                                                                

Sagrados recintos de Zamán: Sagrados recintos del tiempo.

Satánico: En los Escritos Bahá'ís, los términos 'satán' y 'satánico' se usan metafóricamente para referirse al lado más bajo, vil y egoísta de los seres humanos en contraste con su aspecto más alto, virtuoso y desinteresado. Los bahá'ís no creen que el mal se origina en una criatura llamada Satán pero sí en que la capacidad para acciones 'satánicas', al igual que la capacidad para el bien, existe en el hombre mismo. Bahá'u'lláh explica: 'Sabed en verdad que el conocimiento es de dos clases: Divino y Satánico. El uno mana de la fuente de divina inspiración; el otro es sólo un reflejo de pensamientos vanos y obscuros. El origen del primero es Dios mismo; la fuerza motriz del segundo, los susurros de deseos egoístas.

Tabla: Término que designa una epístola sagrada que contiene una revelación. Se menciona en el Qur'án (7:142), que Dios dio la Ley a Moisés en tablas: "Y le escribimos en tablas [alwa¥, plural de law¥] advertencias sobre todo asunto". En los Escritos Bahá'ís se usa este término en el título de algunos Escritos revelados por Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá. También se usa para referirse de una forma genérica a sus obras escritas.

Vino: Aunque el beber alcohol está prohibido en el Kitáb-i-Aqdas, el vino se usa frecuentemente como una metáfora en los Escritos Bahá'ís: 'El sello del Vino escogido de Su Revelación ha sido roto en este Día y en Su Nombre, el Auto Suficiente. Su gracia se está vertiendo sobre los hombres. Llena tu copa y bébela en Su Nombre, el Más Santo, el Todo Alabado.
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