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Siete Valles y Los Cuatro Valles, Los

by Bahá'u'lláh

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Chapter 7

Valle Del Asombro

1

[continued from previous chapter] ... y es lanzado al océano de la grandeza, creciendo su asombro a cada instante. Ora ve la condición de riqueza como la misma pobreza y la esencia de la libertad como impotencia cabal. Ora queda atónito ante la belleza del Todo Glorioso. Y nuevamente se siente cansado de su propia vida. ¡Cuántos árboles arrancó el torbellino de admiración, cuánta alma dejó exhausta! Porque en este Valle el viajero se ve encuelto en la confusión, aunque a los ojos de aquel que alcanzó, tales maravillas sean apreciadas y bienamadas. A cada momento contempña un mundo maravilloso, una nueva creación y va de asombro en asombro y queda anonadado ante las obras del Señor de la Unidad.

2

Por cierto, ¡oh hermano!, si ponderamos cada cosa seremos testigos de infinitas sabidurías perfectas y aprenderemos una infinidad de verades nuevas y maravillosas. Uno de los fenómenos creados es el sueño. Mira, ¡cuántos secretos hay depositadosen él, cuántas sabidurías atesora, cuántos mundos encierra! Observa, como estando dormido en una habitación, y estando sus puertas cerradas, de pronto te encuentras en una ciudad lejana, estás en ella `sin mover los pies ni cansar tu cuerpo; ves sin usar tus ojos. Escuchas sin aguzar los oídos y, sin lengua, hablas. Y, quizás, cuando hayan pasado diez años, presenciarás, en el mundo exteriro lo mismo que soñaste esta noche.

3

Ahora bien, son muchas las sabidurías a ponderar en el sueño, cuya verdadera naturaleza nadie sino la gente de este Valle puede comprender. Primero, ¿cómo es este mundo donde sin ojo, sin oído, sin mano y sinlengua, no obstante un hombre se sirve de todos ellos? Segundo, ¿cómo puede ser que hay veas en el mundo externo el efecto de un sueño que tuviste hace diez años? Considera la diferencia entre estos dos mundos y los misterios que encierran, para que puedas alcanzar las confirmaciones divinas y los descubrimientos celestiales, y penetrar en las regiones de la santidad.

4

Dios, el Eminente, ha puesto estos signos en los hombres con el fin de que los filósofos no puedan negar los msterios de la vida del más allá ni rebajar lo que les ha sido prometido. Pues algunos se aferran a la razón y niegan lo que ésta no puede comprender, y, sin embargo, las mentes débiles no pueden jamás aprehender los asuntos a que nos hemos referido. Sólo la Suprema, la Divina Inteligencia puede comprendernos:

5

¿Cómo puede la débil razón abarcar el Qur´án,
o la araña atrapar el fénix en su tela? [1]
6

Todos estos estados han de ser experimentados en el Valle del Asombro, y a cada instante, sin fatigarse, el caminante busca más. Así, el Señor de los Primero y Últimos , al exponer los grados de la contemplación dijo, admirado: "¡Oh Señor! ¡Aumenta mi asombro en Ti!"

7

Asimismo, reflexiona sobre la perfección de la creación del hombre, en el cual están replegados y ocultos todos estos planos y condiciones.

8

¿Te consideras sólo una débil forma,
cuando dentro de ti está plegado el universo? [2]
9

Por consiguiente, debemos esforzarnos por destruir la condición animal hasta que el significado de lo humano haya salido a la luz.

10

Es así también, Luqmán, que había bebido del manantial de la sabiduría y gustado del agua de misericordia, al probarle a su hijo Nathan los planos de resurrección y de la muerte, explicó el sueño como evidencia y ejemplo. Lo narramos aquí para que, a través de este Siervo evanescente, pueda perdurar un recuerdo de aquel joven de la escuela de la Divina Unidad, aquel decano del arte de la instrucción y lo Absoluto. Expresó: "¡Oh hijo!" Si puedes vencer el sueño, también podrás vencer la muerte; y si logras no despertar después del sueño, también podrás impedir tu resurrección después de la muerte".

11

¡Oh amigo!, el corazón es la morada de misterios eternos, no la conviertas en hogar de caprichos pasajeros; ni derroches el tesoro de tu preciada vida ocupándolo en este mundo fugaz. Provienes del mundo de la santidad -- no ates tu corazón a la tierra; eres morador de la cortre de la cercanía -- no elijas la patria del polvo.

12

En suma, la descripción de estos estados, no tiene fin, pero a causa de las injurias infligidas por las gentes de esta tierra, este Siervo no tiene ánimo para continuar:

13

El relato está aún inconcluso y yo estoy desanimado.
Te ruego, entonces, me perdones. [3]
14

Gime la pluma, y la tinta derrama lágrimas, el río [4] del corazón, se sacude con sangre. "Nada puede scuceder, salvo aquello que Dios nos ha destinado". [5] ¡La paz sea con aquél que sigue el Recto Sendero!

15

Habiendo escalado las cimas del asombro, el caminante entra en el ... [continued on next chapter]

Notes

    1. [] [See alternate set of footnotes]

    2. [`Alí.

    Rúmí.]

    3. []

    4. [Literalmente "Jayhún", un río en Turkestán.]

    5. [Qur´án 9:51.

    Rúmí.]

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